viernes, 15 de mayo de 2009

Reencuentro

Me encuentro con mis días anteriores.

Parece como si fuera ayer
que el otoño manchaba mis hojas.

Me encuentro conmigo,
discutiendo y refunfuñando,
en las calles,
esta inmundicia que me vio nacer.

Sin embargo me acurruco en su seno,
miro la astucia de los dias infinitos
que atraviesan sus manos,
inhospito caudal de rostros estáticos,
que navegan en círculos
en esta habitación de dos por dos.

Caudal que me acaudaló
y que sin embargo me cuido,
como un brote de alas tersas y diáfanas,
para a posteriori salir caminando
de sus barrotes de acero,
de sus grilletes cupríferos,
de su anti-dinámica reverberante,
de su muerte tediosa,
con un fuero de por vida,
una sonrisa contractual para mi conciencia.

Mis plumas se quedaron enganchadas
en la cordillera,
para no olvidarme jamas de mi nido,
y asi mirar la nostalgia
de mis días dentro de sus muros.

lunes, 4 de mayo de 2009

Sin nombre

Voy a exterminar un mundo
en tres hechos,
como si fuera un sol cremado,
como si fueran lagrimas
sollozando el universo,
como si fuera una mar
de teatros convergiendo
en un haz de falacias perfectas
en el crepúsculo de la muerte.

Somos una peste,
una tétrica función de lirios
cosechando acordes
de una ontología agonizante,
que escurre en nuestros colmillos de arena
como una descalificación universal
en un albergue de muecas trastocadas;
somos peste de casualidades determinadas
por dos dedos,
como uno y dos,
en formalidades amorfas de terruño,
hechas un relato antiquísimo
de mitomanos moribundos
en la orilla de un bar,
quizas en su proa,
quizas en su popa.

Por Liniers

Por Liniers

Alberto Montt